Esta entrada ha nacido a partir de una conversación reciente con una de mis compañeras de la academia de inglés, y es que me he enterado de que tiene 37 años y unas circunstancias personales que cada día son más comunes… Porqué los puntos suspensivos? Pues porque esta muchacha está casada, tiene varios años de experiencia laboral en su campo de trabajo y una casa que pagar en España. Y me pregunto yo, cuán difícil tiene que ser salir de tu tierra cuando hace unos años pensabas que tenías la vida solucionada? Y ese es el caso de esta compañera, que ahora con sus 37 años, una carrera, un master y experiencia laboral tiene que empezar a buscar trabajo “de lo que sea” en un país extranjero, pero eso no es todo, todavía fue más triste para mi escucharle decir que en un futuro ya no cree poder volver a su tierra… porque mientras las cosas se arreglan por allí, ella y su marido tendrán más de 40 años, y siendo francos, sus posibilidades de encontrar trabajo disminuirán exponencialmente cada año a partir de los 40. Y que quede claro, esto no me lo estoy inventando yo, creo que todos en España hemos visto casos de este tipo (gente “no tan joven” que se queda sin trabajo y tiene que sufrir mucho para volver a encontrar otro), además, incluso me lo ha confirmado ella, que precisamente en España estuvo trabajando en el tema de las subvenciones a empresas que contratan a gente de más de 40 años (o población de riesgo, como ella me dijo que le llaman).
Sinceramente, este tipo de cosas me quitan las ganas de querer volver a España, qué es lo que buscan las empresas allí? Si eres joven y no tienes experiencia no les interesas; pero si la tienes y no eres “tan joven” tampoco? Es realmente triste vivir en una sociedad así, que excluye de esta manera a un porcentaje muy alto de la población potencialmente activa. Sinceramente, no sé si esto se repetirá en mayor o menor medida en el resto de países del planeta, pero llevo viviendo casi un año en Reino Unido, y a simple vista, creo que la situación es muy diferente, de hecho, cerca de donde vivo he tenido la alegría de comprobarlo viendo a muchas personas mayores (de más de 60 años) trabajando de cara al público, incluso en tiendas donde se podría presuponer que sólo contratan a gente joven y de aspecto agradable, como perfumerías o tiendas de cosméticos.
Por último, quisiera acabar la entrada diciendo que no todo es blanco o negro, ni amo Reino Unido, ni odio España, de hecho, creo que es todo lo contrario, pero cómo pensar en volver a España, cuando me queda toda una vida de trabajo y sé que las condiciones y oportunidades laborales allí son bastante precarias…
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